PARA TODOS AQUELLOS QUE TERMINAN EL CICLO DE EDUCACIÓN INFANTIL. Porque sólo os queda una semana y luego a disfrutar del veranito.
YA
NOS MARCHAMOS.
Había
una vez una guardiana de las estrellas.
Como toda guardiana de estrellas, esta señorita se dedicaba a cuidar
estrellas. Se pasaba toda la noche contemplando el cielo. La contaba
una a una, las conocía a todas; las llamaba por sus nombres y seguía
hasta el mas mínimo de sus movimientos. Sus estrellas eran su
tesoro. Cada noche les hablaba, les cantaba y les enseñaba todo lo
que ella sabia, porque para eso estaba allí, esa era su misión.
A
todas las quería por igual, a pesar de que todas eran diferentes.
Estaban las estrellas soñadoras, las revoltosas, las tranquilitas,
las constructoras de castillos, las charlatanas, las artistas, las
bromistas, las mimosas y muchas mas.
La
guardiana miraba a cada estrella con orgullo. Cuando alguna se caía,
corría hasta ella, preocupada, la ayudaba a levantarse, le daba un
abrazo fuerte y la colocaba con cuidado en su lugar. Les enseño a no
taparse unas a otras, a quererse y a agruparse, porque así, juntas,
podían brillar mucho mas.
Una
noche, las nubes cubrieron el cielo y, de pronto, las estrellas ya no
estaban. La guardiana se sintió muy sola y triste, hasta se le
cayeron algunas lagrimas. Pero en seguida comprendió que las
estrellas habían crecido. Ahora brillaban en otra constelación,
otro guardián las cuidaría y las vería brillar... y sintió
alegría por el deber cumplido. Su alegría se hizo mas grande al ver
que, cuando se dispersaron las nubes, la estaban esperando nuevas
estrellitas pequeñitas que titilaban tímidamente en su cielo,
dispuestas a comenzar un nuevo curso. Y entonces, la guardiana
agradeció su suerte. Una enorme sonrisa se dibujo en su cara cuando,
al alzar su vista al cielo, pudo ver escritos con hilos de luz los
nombres de sus estrellas...; y con voz llena de melancolía los
nombró: Valentín, Blanca, Roberto, Alba, Jorge, Guadalupe, Samuel, Jimena, Raúl, Eric, Candela, Hugo, Leire, Alex, Nicolás, Santiago y muchos otros/as.
“A
partir de ahora, el camino que debéis recorrer os exigirá un poco
de esfuerzo, pero esta guardiana esta convencida de que superareis
todos los obstáculos. Invito a los graduados y a sus familias a
iniciar la marcha que conduce al colegio”.
DESPEDIDA.
A
vosotras, familias, os decimos que vuestros hijos e hijas comenzarán
una nueva etapa el próximo septiembre, otras personas velarán por
ellos. Han dejado atrás la Educación Infantil y nos sentimos
agradecidos y orgullosos de haber estado juntos a ellos en estos
años. Nosotros guardaremos el hermoso recuerdo de haberlos
disfrutado. Hoy los vemos partir con tristeza, pero con la certeza de
que, si han sido felices en este centro, tendrán un poderoso escudo
para afrontar cualquier dificultad futura y llegar a buen puerto
siempre.

3 comentarios:
Es muy bonito lo que has escrito, por eso, haré un enlace a este maravilloso relato.
Sigue trabajando con tanta ilusión y energía demostrando que nuestra profesión, tu profesión, es maravillosa y llena de experiencias.
Siempre, José A.
simplemente maravilloso a mas de uno nos has hecho derramar alguna que otra lágrima. Muchas gracias Silvia por cuidar por un tiempo de esas estrellitas. Espero que vengas para su graduación. Un beso.
silvia es precioso la verdad es que son unas estrellas gracias a que siempre tendran grandes estrellas como tú para que les guien. Muchisimas gracias de todo corazón.
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